Ayer en horas de la noche, tipo 9:00 P.M., me enteré que el hashtag #Faveron se había hecho Topic Trending a nivel nacional, ¿qué quiere decir ello? Que cientos de usuarios estaban hablando de un tal Faverón, pero, ¿Quién era ese tal Faverón? Los tuiteros se referían a Gustavo Faverón Patriau, columnista 100 % antifujimorista del diario La República, docente universitario en los EE.UU., y en distintas instituciones educativas en Perú. Pero, ¿Qué había pasado con Faverón o qué cosa había hecho? Pues salió a la luz unas supuestas capturas de pantalla con conversaciones muy subidas de tono, es decir, obscenas.
Hasta el momento, nada ni nadie puede decir que efectivamente estas capturas le pertenecen a Faverón Patriau o no, ya que para ello se necesita pesquisas forenses, específicamente, un informático forense, y quien les habla, es uno de ellos, pues me dedico a estos menesteres desde hace aproximadamente ocho años. Ahora, no vayan a salir con esa cantaleta de que defiendo a Faverón Patriau, ya que el susodicho no lo conozco ni en la pelea de gallos.
Volviendo al tema, la ciudadana peruana que dice llamarse Giulietta Vigueras Rodriguez Pasquel, presunta víctima de los mensajes indebidos que Faverón habría enviado, no dudó en denunciarlo a través de su perfil personal en Facebook con capturas de pantalla que contenían los supuestos chat que Faverón Patriau habría intercambiado con Rodriguez Pasquel; por ejemplo, el 27 de junio de 2016, Vigueras publicó lo siguiente:
¡OH, ALGUIEN BORRÓ LA DENUNCIA!
PERO ESPEREN AQUÍ TENGO LA CAPTURA:
No bien que nos enteramos de ello, procuramos entrevistarnos con la denunciante para que nos dé su versión de los hechos y para corroborar si es una persona real. De momento solo nos concedió una conversación por el chat de Facebook. Detalle que no nos da ningún indicio de que sea una persona real. No obstante, realizamos una conversación con la supuesta victima de acoso y estas son las capturas que hemos podido obtener:
ASÍ EMPEZÓ LA CHARLA CON LA DENUNCIANTE QUE DICE LLAMARSE Giulietta Vigueras Rodriguez Pasquel:
ESTAS SON OTRAS PRESUNTAS CAPTURAS DE CHARLAS QUE HABRÍA SOSTENIDO GUSTAVO FAVERÓN CON OTROS CONTACTOS Y QUE EL GRUPO EL COMERCIO PUBLICÓ:
Hasta el cierre de esta nota periodística hemos tratado de contactarnos con el columnista, Gustavo Faverón y, prácticamente, ninguna de sus cuentas existe en las redes sociales, tanto en Twitter como en Facebook. El siguiente comunicado indica que él de manera voluntaria dará de baja sus perfiles sociales, ya que no solo él se estaría viendo afectado con esta calumnia o difamación, como él mismo tildó a este cargamontón, sino, también miembros de su entorno más cercano y seres amados:
En los últimos once años me han acusado en las redes sociales y en otras publicaciones de ser un ladrón, un estafador, un mafioso, un psicópata, un exoficial de la Marina perseguido por diversos delitos, un senderista, un nazi, un comunista radical, un asalariado del Estado, un asesor en planilla de Palacio de Gobierno, un complotador involucrado en coimas, un periodista venal, un cómplice de diversas personas a quienes no conozco, un misógino, un xenófobo, un homofóbico, un sexista y un acosador (es decir, todas aquellas cosas contra las cuales he luchado por años). Durante todo ese tiempo, las acusaciones han coincidido con algún momento en el que yo haya estado envuelto en una polémica sobre algún otro tema, y me han obligado a dejar ese tema para defenderme. Nunca ha importado que demuestre que todas esas son acusaciones falsas, porque, incluso años después, quienes quieren aprovecharse de ellas las retoman como si nunca las hubiera respondido. Por eso hace meses tomé la decisión de dejar de defenderme y que quien me quiera acusar de algo lo haga a través del Poder Judicial (lugar hospitalario para quienes me acusen y maldito para mí, que lo he criticado en todos los tonos posibles, pero así es la vida). No voy a actuar de otra manera ahora. Lo único que será distinto esta vez es que, ahora, voy a seguir el consejo de mi familia, que desde hace tiempo me pide dejar de meterme en problemas con mis opiniones y cerrar mis cuentas públicas en las redes sociales, cuentas que, como recordarán mis lectores, han sido hackeadas en varias oportunidades (y siempre que ocurrió lo publiqué). La diferencia esta vez, como es obvio, se debe a que el cargamontón de hoy no me está haciendo sufrir a mí sino también a otras personas. Entonces, mi última palabra en esto es, una vez más: las acusaciones que enumeré al principio de este párrafo son, todas ellas, sin excepción, infundadas. Esta cuenta, junto con las demás, será desactivada dentro de quince minutos. Adiós.
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Comunicador Digital & Diseñador Integral, estudioso del NeuroMarketing, Neurociencia, con especialidad en periodismo de investigación, periodismo de datos, periodismo 2.0, instructor de 'Nuevas Tecnologías en la Web', 'Plataformas Sociales' y 'Apps para móviles'. Director y fundador de TIEMPO26 COMUNICACIONES.