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Trujillo: descubren nueva plaza ceremonial en la Huaca de la Luna

El fabuloso hallazgo es un espacio similar a la Plaza Principal, pero de carácter privado empleado para realizar actividades rituales.

Se encontraron en la plaza muros, pozos y tumbas.

La Huaca de la Luna nos sigue sorprendiendo con nuevos descubrimientos llenos de misterios. Esta vez, se trata de un espacio similar a la Plaza Principal, pero de carácter privado y netamente religioso, que habría sido empleado para realizar actividades rituales funerarias.

De acuerdo al arqueólogo César Zavaleta Paredes, las funciones de esta área eran desconocidas hasta hace un par de meses, cuando se lo logró encontrar tres tumbas que pertenecerían a guerreros sacrificados o personajes de élite teniendo delante en el Muro Este a dos personajes que por primera vez son representados juntos y peleando. Zavaleta explicó que la zona fue usada como espacio de una batalla ritual hacia los años 650 después de Cristo por la élite Moche.

“Son el conocido como el Dios de las Montañas (el Degollador o Decapitador) y el Demonio Marino, que se enfrascan en una pelea. Se ve que el ganador será el Dios Degollador por la posición dominante encima como ha sido representado”, apuntó en el mismo lugar el investigador Zavaleta Paredes.

El personal también viene trabajando en la restauración de murales que contienen representaciones de serpientes, figuras constantes en el arte Moche; así como del famoso Dios Degollador.

Adicionalmente, se hallaron pozas vacías que habrían sido empleadas para el almacenamiento de alimentos.

Las serpientes, son un motivo constante en el arte Moche.
Vasija hallada dentro de las tumbas en la nueva plaza.

HUACA DE LA LUNA

La huaca de la Luna es una obra maestra del genio creativo humano, está ubicada en el distrito de Moche, provincia de Trujillo (Perú). Sus 12 mil metros cuadrados de murales polícromos son un ejemplo destacado de la tecnología constructiva de tierra que los moches dominaron a la perfección.

No tiene referente en el mundo en términos de diseño y complejidad de sus pinturas murales. Su riqueza iconográfica y estética es de un valor universal excepcional que responde a un patrón que se manejó a lo largo de siete siglos. También constituye un testimonio excepcional de la tradición cultural moche porque en ella se materializa el poder político a través de las ideas religiosas, donde el templo, el espacio más sagrado en la comunión entre el hombre y sus dioses, se asocia a la montaña sagrada, escalera al mundo de las divinidades y divinidad misma.

La huaca de la Luna es en realidad un complejo arquitectónico compuesto por dos templos sagrados con forma de pirámide trunca, denominados Templo Viejo y Templo Nuevo, construidos completamente de tierra, a donde solamente ingresaban personas privilegiadas, ya sea para rendirle culto a sus dioses o para ofrendarles su vida.

[Datos: La Industria | Imagen de portada: difusión]


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