Escribe: Suriel Chacon
Ayer, me enteré de la gran estupidez que cometió –en modo alocución– la señora Martha Chávez en referencia al nombramiento (en un cargo importante en la OEA, promovido por Vizcarra) de Vicente ‘el inútil’ Zeballos. No hay lugar a dudas, que Chávez, una vez más, demostró su enciclopédica ignorancia social y política y, por supuesto, su vasta intolerancia. Incluso, lamentablemente para ella, ya fue denunciada penalmente ante el Ministerio Público: así actúa el régimen vizcarrista. Pero, ante las frases clasistas y racistas de Pedro Cateriano contra el FREPAP: todos calladitos.
Valgan verdades, me sorprendió lo que dijo Chávez: «(El señor Zeballos) de Derecho Internacional, poco sabe. (…) Quizá debió ir a Bolivia, como moqueguano y como persona de rasgos andinos, es una persona que debería conocer y llevarse mejor con la población mayoritariamente andina o mestiza de Bolivia, además de los proyectos tan importantes que vinculan a Moquegua con unos proyectos binacionales entre Bolivia y Perú»
Para ser una política vieja (con bastante experiencia en la arena política) pisó el palito y se fue de boca; su odio a la pandilla moqueguana le ganó: eso pasa pues cuando uno no actúa con estrategia y, a veces, se olvida de ser inteligente y se convierte –por el odio– en trolls sedientos de venganza, olvidándose que la venganza es un plato que se sirve frío. Mejor dicho, todo cae por su propio peso. Lamentable por Chávez que –sin querer queriendo– es, actualmente, la comidilla de los cachafaces y pusilánimes caviares y rojitrolls: ella solita se puso en bandeja. Pero, lo peor vino después, ya que sus frases infelices legitimaron la designación en la OEA del citado inútil. En fin.
Asimismo, esta gran oportunidad para crear una cortina de humo, a base de Martha, no pasó desapercibida por Vizcarrín mentirosín. Al contrario, inmediatamente, Martín “no mata solo” Vizcarra se pronunció en sus redes sociales y en los medios mermeleros, a los que les paga mensualmente vía publicidad estatal, para sacarle el ancho a Chávez y para defender –de manera indirecta– a su lugarteniente Vicente ‘el Inútil’ Zeballos.
Finalmente, ¿Vicente ‘el inútil’ Zeballos está correctamente designado, como diplomático en los EE.UU., dizque para representar al Gobierno de Vizcarra ante la OEA? Por supuesto que no, Zeballos es, como todo el Perú lo conoce, un inútil, un bueno para nada, un Don nadie, un pela-gato, un cachafaz, buhonero y comunista: que ni siquiera tiene educación, maneras ni formas para hablar y menos para representar –en el extranjero– a los más de 33 millones de peruanos. Desde mi humilde punto de vista, Zeballos no debería de estar ni en Bolivia ni en EE.UU., ni en ningún país, Zeballos, francamente, debería de estar en la cárcel, pues gracias a este expremier el Perú, hoy por hoy, es el número uno en la tasa de mortalidad en el marco del COVID-19. Pero, Vizcarrín Mentirosín premia a todos sus gaznápiros con cargos importantes: para muestra un botón: Fiorella Molinelli, su socia en la trama de corrupción Kuntur Wasi. Y claro, otras perlitas más que siguen en la cúpula moqueguana, ocupando Palacio de Gobierno.
Posdata: a los fujimoristas que se han esponjado con mis opiniones sobre Martha Chávez, tranquilos muchachos, aprendan a reconocer que esta señora hoy se equivocó, quizás, algún día acierte desde este Congreso. Pero, si incluso sabiendo que se equivocó: la sigues defendiendo, a la firme, el problema no es Chávez, Vizcarra ni este su humilde articulista, sino ustedes que apañan yerros del tamaño del monumental de la U. Nunca se juzga el aspecto físico, siempre se juzga el comportamiento de los políticos.



