Share
Científicos descubren la manera de curar las heridas sin dejar cicatrices

Científicos descubren la manera de curar las heridas sin dejar cicatrices

Sea por un procedimiento quirúrgico, el afeitado torpe, o esos accidentes mientras montabas bicicleta cuando tenías cinco años, casi todo el mundo tiene una cicatriz que desea desaparecer.

Y aunque no hay no mucho que se pueda hacer para las cicatrices que ya están allí. Afortunadamente, gracias a unos investigadores de la Universidad de Pensilvania, eso podría cambiar.
Hasta ahora, en los mamíferos era biológicamente imposible que se regenerara la piel sin dejar ninguna marca visible. En los cortes más pequeños y superficiales, unas células grasas llamadas adipocitos intervienen para curar y se terminan fusionando con las de nuestra piel normal. Pero ante un corte severo, las que acuden al rescate son otras conocidas como miofibroblastos, que sanan pero dejan esa señal de un color más blanco, distinto a nuestro tono normal.

“Normalmente se cree que los miofibroblastos son incapaces de convertirse en cualquier tipo diferente de célula”, comenta George Cotsarelis, jefe del Departamento de Dermatología de la Universidad de Pensilvania y principal autor de un estudio publicado en la revista Science en donde afirma la posibilidad de curar esas heridas sin dejar ningún tipo de marca. “En nuestro trabajo hemos conseguido que éstos se conviertan en adipocitos solucionando el problema de la cicatrización”, asegura Cotsarelis.

Los investigadores explican que la clave de su hallazgo estuvo en que se puede echar mano de un as bajo de la manga, ya que la transformación no puede ser directa. Si nos fijamos en la zona en la que tenemos una cicatriz, llama la atención que no ha crecido ningún pelo, no hay ningún folículo piloso. Se dieron cuenta de que estos folículos pueden jugar un papel clave debido a que también ayudan a que crezcan las ansiadas células de grasa. Cuando introdujeron esos folículos en el lugar donde una herida estaba cicatrizando, comprobaron que se producía el efecto deseado.

“Esencialmente, podemos manipular la cicatrización de heridas de modo que conduce a la regeneración de la piel en lugar de cicatrices”, dijo George Cotsarelis.
“El secreto es regenerar los folículos pilosos en primer lugar. Después de eso, la grasa se regenerará en respuesta a las señales procedentes de los folículos.”

Lo mismo ocurre con el envejecimiento de la piel – a medida que envejecemos, perdemos los adipocitos , lo que conduce a la decoloración y, arrugas profundas e irreversibles.
Pero los científicos han descubierto que en realidad miofibroblastos existentes se pueden convertir en los adipocitos, lo que sugiere que a medida que una herida se está curando, tejido de la cicatriz puede ser convertido a la piel regenerada lugar – algo que los científicos pensaban que sólo podía ser posible en peces y anfibios.

“Los resultados muestran que tenemos una ventana de oportunidad después de la herida para influir en el tejido de regeneración en lugar de la cicatriz”, dijo otro miembro del equipo , Maksim Plikus, de la Universidad de California, Irvine.

Investigaciones anteriores del grupo ha demostrado que las células de grasa y los folículos pilosos se desarrollan por separado en la regeneración de la piel, pero no de forma independiente – y los folículos pilosos siempre se desarrollarían en primer lugar.

Esperemos que algo de ese conocimiento se traducirá en tratamientos en el futuro que puede ayudar a curar las heridas sin dejar cicatrices – porque en serio, el dolor es bastante malo.

[Datos: Revista Science | Imagen de portada: Capenergy]


Si te interesó lo que acabas de leer, recuerda que puedes seguir nuestras últimas publicaciones por Facebook, Twitter y puedes suscribirte aquí a nuestro newsletter.

TU OPINIÓN ES IMPORTANTE:

¡PARTICIPA AQUÍ!

Leave a Comment