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Perú: han descubierto fosas comunes donde se calcinaban a mineros ilegales

Perú: han descubierto fosas comunes donde se calcinaban a mineros ilegales

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Escribe: Suriel Chacon

“Lo macabro de esta historia fue cuando los agentes, después de capturar a estos cuatro bandidos, hallaron “El Quemadero”: una espeluznante fosa común donde estos asesinos lanzaban los cuerpos sin vida de sus víctimas, los bañaban con gasolina, y los incineraban, con el objeto de borrar cualquier tipo rastro de su horrendo crimen”

Peritos de la P.N.P., recogiendo los restos calcinados de por lo menos unas ocho personas. │ Imagen: P.N.P.

En los últimos años, cientos de ciudadanos peruanos, muchos de ellos personas de bien, han desaparecido en la región de Madre de Dios para nunca más regresar a casa: la división de personas desaparecidas de la Policía Nacional del Perú procura buscarlos por algunos días, pero no hallan rastros, y luego archivan los casos. Asimismo, las autoridades locales se hacen de la vista gorda e ignoran a las mafias y al crimen organizado, pero los familiares de estos desaparecidos nunca bajan los brazos y aunque pasen 10 o 15 años ellos continúan en su incansable búsqueda:

Un familiar de una de las personas desaparecidas se comunicó con Tiempo26.com:

“Mi hijo partió de Cusco con destino a Puerto Maldonado, a “La Pampa”, el 16 de junio de 2007, hasta la fecha no ha regresado, ya hemos ido —en los últimos ocho años— a la policía como en 18 ocasiones, y lo han buscado, incluso nos hemos atrevido a ir al mismo lugar donde dijo que iba a trabajar. Sin embargo, no hay rastro: es como si la tierra se lo hubiera tragado: él se fue con el sueño de ahorrar platita para que pueda comprar una combi; me dijo que solo trabajaría seis meses y regresaría y que todo cambiaría”, nos narra entre lágrimas una desconsolada madre.

La sucursal del infierno en la tierra se llama: “La Pampa”. │Foto: Andina Noticias

Las personas que deciden jugarse la vida y marchan con destino a “La Pampa” son ciudadanos peruanos de la sierra sur del Perú: Cusco, Puno, Arequipa, La Convención (Quillabamba), en realidad, son muy pocos ciudadanos de la costa que trabajan en la mencionada zona. Estos jóvenes no son traídos a la fuerza, pero los “captadores”, como se les conoce a los lugartenientes de los propietarios de las minas ilegales, los inducen y les ofrecen el oro y el moro en su ciudad natal. Por lo general, son muchachos de muy bajos recursos económicos: quienes llegan a “La Pampa”, no firman contratos, y confían en sus empleadores, pues éste les da techo y comida “gratis”; y les promete que les pagará en oro, dado que ese metal, según el estafador, está subiendo como la espuma en el mercado internacional, e incluso él (empleador) se compromete en ayudarlos a llevar su mercancía (oro ilegal) a Bolivia, donde posiblemente se duplique el valor a comparación de Perú. De esa manera, el propietario de la mina los engaña, y los jóvenes empiezan a trabajar en su campamento durante unos seis a siete meses; ya cuando el “empleador” percibe que ya los ha explotado lo suficiente y les debe seis o siete salarios (S/. 10,000), envía a sus sicarios que, por lo general son los lugartenientes o “agentes de seguridad” de su mina ilegal, y ordena asesinarlos cruelmente: en muchas ocasiones los apedrean y al final les dan un tiro de gracia y eso no es todo, ahora viene lo más espeluznante de la historia: estos delincuentes poseen varias fosas comunes donde lanzan los cuerpos sin vida de los exempleados, los bañan con gasolina y los incineran.

Peritos de la P.N.P., recogiendo los restos calcinados de por lo menos unas ocho personas. │ Imagen: P.N.P.
Peritos de la P.N.P., recogiendo los restos calcinados de por lo menos unas ocho personas. │ Imagen: P.N.P.

Cabe precisar que a veces los victimarios no son precisamente los propietarios de las minas y sus sicarios, sino que hay aproximadamente unas 11 bandas de criminales, una especie de extorsionadores que poseen armas de guerra y que pululan por las carreteras, caminos, trochas y puentes de la zona, quienes asaltan a los mineros ilegales y casi siempre los asesinan, pues estos hampones también poseen varias fosas comunes donde lanzan los cuerpos sin vida de sus víctimas, los bañan con gasolina y los incineran.

Los mineros que han tenido la “fortuna” de cobrar sus seis a siete salarios en oro se dirigen de sus campamentos de trabajo hacia “La Pampa”; en la referida localidad puedes hallar, bares, restaurantes, tiendas de abarrotes y de ropa, allí son interceptados, asaltados y asesinados, a no ser que pagues un cupo mensual de dos salarios.

En esta fotografía podemos ver las fachadas de las tiendas de abarrotes, de ropa, cantinas, bares y hostales de "La Pampa". │ inforegion.pe
En esta fotografía podemos ver las fachadas de las tiendas de abarrotes, de ropa, cantinas, bares y hostales de “La Pampa”. │ inforegion.pe

Estas bandas de extorsionadores que en un principio pertenecían a algún propietario de mina ilegal, quienes tenían el trabajo de resguardar el campamento y proteger a su jefe de otra banda de extorsionadores, decidieron no trabajar para alguien más, y crear su propio sistema delincuencial.

Y ante todo esto tenemos que preguntarnos: ¿Dónde está la policía o el ejército peruano? No existen, repetimos, es zona de guerra. O sea, una zona liberada, donde el Estado tiene presencia nula en “La Pampa” y donde los fiscales, los jueces, incluso los policías y miembros del ejército peruano salen corriendo, dado que los mineros ilegales camuflados en el bosque los repelen.

El 25 de febrero, un contingente policial de la División de Investigación Criminal de Puerto Maldonado y representantes de la Fiscalía ingresaron después de varios meses al infierno denominado: “La Pampa” para rescatar a mujeres víctimas de explotación sexual, estos agentes y fiscales procuraron ingresar al campamento de mineros ilegales denominada “Zorro Valencia”, refugio que lleva el apodo de su propietario. Fue allí que se originó un feroz enfrentamiento armado entre los policías y cuatro integrantes de la banda criminal “los sanguinarios de la pampa”, que suelen utilizar uniformes militares para pasar desapercibidos en el bosque: estos malhechores fueron reducidos y capturados por los agentes no sin antes enfrentarse con armas de largo alcance a los suboficiales. Por otro lado, según información preliminar, esta facción estaría conformada por 26 delincuentes más, que actualmente siguen gobernando “La Pampa”.

Contingente policial en “La Pampa”. │Imagen: Andina Noticias

“Los sanguinarios de la pampa” son los dueños de los caminos, trochas y puentes que se dirigen a “La Pampa”, incluso cobran peajes diarios a los conductores de motocicletas y vehículos menores.

El coronel de la P.N.P., Amador Chávez Carhuamaca, informó que:

“El contingente policial se percató de cuatro individuos, quienes vestían prendas militares y utilizaban pasamontañas. No bien que ocurrió ello, di la orden para capturar a esos facinerosos, dado que tenían a un civil “reducido en el suelo” y al darse cuenta que íbamos por ellos, empezaron a dispararnos, procurando huir, ante esa situación, nuestra preparación nos permitió actuar raudamente y repeler el ataque, reducirlos y capturarlos”.

Lo macabro de esta historia fue cuando los agentes, después de capturar a estos cuatro bandidos, hallaron “El Quemadero”: una espeluznante fosa común donde estos asesinos lanzaban los cuerpos sin vida de sus víctimas, los bañaban con gasolina, y los incineraban, con el objeto de borrar cualquier tipo rastro de su crimen. Los representantes de la fiscalía han podido ver los restos de aproximadamente ocho personas, quienes habían sido reducidos a cenizas. Según información confidencial, en los dos últimos años se habría incinerado a por lo menos unas 155 personas.

EVIDENCIAS DEL HALLAZGO:

ESTOS CRIMINALES SON:

David Lazo Santoyo (23) Wilfredo Ccoylluri Díaz (33) Palmer Rosell Cabrera León (23) y Omar Quillis Rodríguez Muños (34).

Imagen: P.N.P.

Agentes de la PNP: pudieron rescatar a Hermes Rubén Mamani Llana, de 40 años, quien había sido secuestrado por estos hampones.

LO MÁS INSÓLITO:

1).- El gobernador regional de Madre de Dios, Luis Otsuka, quien a su vez es Presidente de la Federación Minera del referido departamento, defiende a capa y espada la minería ilegal. ¿Qué más podemos esperar?

2).- Más de 300 mineros ilegales que respaldan los asesinatos extrajudiciales intentaron rescatar a los cuatro delincuentes capturados. La policía tuvo que usar su arma de reglamento y disparar varios tiros al aire con el objeto de ahuyentarlos. No obstante, los enardecidos mineros atacaron ferozmente a los agentes y fiscales, quienes tuvieron que salir una vez más huyendo.

MACABRA GALERÍA:

Peritos de la P.N.P., recogiendo los restos calcinados de por lo menos unas ocho personas. │ Imagen: P.N.P.
Peritos de la P.N.P., recogiendo los restos calcinados de por lo menos unas ocho personas. │ Imagen: P.N.P.
Foto: P.N.P.
Foto: P.N.P.
Foto: P.N.P.
Foto: P.N.P.
Foto: P.N.P.
Foto: P.N.P.

 


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